El 11 de abril de 2026 se entregó en Berlín el Premio Rosa Luxemburg a Aleida Guevara verliehen. In der Laudatio, gehalten von Vertretern der Zeitung junge Welt, fue reconocida por su «labor práctica» como internacionalista y médica cubana, que defiende con firmeza los valores de la Revolución Cubana.
Sin embargo, en opinión de muchos participantes, el evento se convirtió en una puesta en escena política que sirvió, sobre todo, para justificar y glorificar el sistema cubano. Las voces críticas con respecto a la situación de los derechos humanos en Cuba quedaron prácticamente silenciadas.
Contramanifestación en defensa de la libertad y los derechos humanos
Paralelamente al evento, las asociaciones MenschenDeCuba e.V. y Patria y Vida e.V. eine Gegendemonstration direkt vor dem Kino Babylon.
Bajo el lema «No al culto al asesino», se reunieron numerosos cubanos y cubanas, así como simpatizantes de toda Alemania. Exigieron libertad y democracia para Cuba, así como la liberación incondicional de todos los presos políticos.
Ya desde antes, los activistas dejaron clara su postura escribiendo mensajes políticos con tiza en la acera, una forma de protesta ciudadana que en Cuba se castigaría con penas severas.
Emociones, resistencia y presencia visible
La manifestación estuvo marcada por fuertes emociones y un impresionante espíritu de unidad. Una y otra vez se escuchó el grito «¡Nosotros somos el pueblo!», como expresión de resistencia contra la opresión y la propaganda.
Fue especialmente emotivo el momento en que se entonó al unísono el himno nacional cubano, «La Bayamesa». Las numerosas banderas cubanas y los cantos de resistencia pusieron de manifiesto la determinación de los manifestantes.
Un momento especialmente emotivo fue la llamada de Janie Frometa, hija del preso político Luis Frometa Comte, que sigue encarcelado en Cuba. Sus palabras hicieron palpable el sufrimiento de muchas familias y recordaron la realidad de la represión política en la isla.
A pesar de algunas provocaciones aisladas, la protesta se desarrolló de forma pacífica y digna. La policía de Berlín garantizó la seguridad de los manifestantes.
Una señal clara de la sociedad civil
La gran participación sorprendió a muchos de los partidarios del acto. La protesta dejó claro que existe una sociedad civil activa y comprometida que se opone a la trivialización de la realidad cubana.
Con consignas, música y mensajes claros, los manifestantes lograron dar visibilidad a su punto de vista y acallar el acto oficial. Según algunas informaciones, incluso se modificó el programa para llevar a la galardonada al lugar del evento sin que la viera el público.
El lema «Nosotros somos el pueblo» se inspira deliberadamente en experiencias históricas de Alemania y representa hoy la lucha constante de muchos cubanos y cubanas por la libertad.
La manifestación celebrada el 11 de abril de 2026 en Berlín envió un mensaje claro contra la glorificación de la violencia y a favor de los derechos humanos universales. Demostró que el anhelo de libertad y democracia para Cuba también se defiende con fuerza y de forma visible en Europa, impulsado por el valor, la solidaridad y la esperanza de un cambio.

