
Con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, ciudadanos cubanos exiliados de más de veinte ciudades de todo el mundo lanzaron en diciembre una campaña mundial para denunciar las violaciones de los derechos humanos en Cuba. Las actividades se centraron en la situación de los más de 1.100 presos políticos en las cárceles cubanas y en denunciar los crímenes del régimen comunista que gobierna la isla. La iniciativa sirvió también para rendir homenaje a las víctimas del comunismo y poner de relieve la opresión sistemática sufrida por generaciones de cubanos bajo este sistema.
La campaña y los presos políticos en el punto de mira
Uno de los actos más destacados de la campaña fue el foro en línea «Cuba en Familia», que tuvo lugar los días 7 y 8 de diciembre. Este espacio permitió a familiares de presos políticos y activistas compartir sus experiencias sobre las condiciones de reclusión y su impacto en sus vidas. Durante el foro se presentó la declaración final «Cuba: por la libertad de los presos políticos y los derechos humanos», que contó con el apoyo de 62 personas y 21 organizaciones. «La lucha no se mide por el número de participantes, sino por la fuerza de los argumentos», subrayaron los organizadores del foro, que contó con la participación de organizaciones como MenschenDeCuba e.V., grupos de la diáspora y socios internacionales. El acto concluyó con un llamamiento urgente a la acción para proteger a quienes sufren condiciones de detención que incluyen celdas de aislamiento, tortura física y psicológica y falta de atención médica.

MenschenDeCuba: el puente entre Alemania y la causa cubana
En Alemania, MenschenDeCuba e.V., organización de la sociedad civil germano-cubana, participó activamente en diversas actividades. El 9 de diciembre, la organización, en colaboración con la Universidad de Heidelberg, organizó la conferencia «Turismo en Cuba: un curso mortal», en la que se abordaron cuestiones sociales y políticas relacionadas con las restricciones a las libertades en Cuba y su impacto en la industria turística. En ella, el presidente de MenschenDeCuba e.V. hizo un llamamiento a repensar la percepción romantizada del socialismo cubano. Ante un público heterogéneo, la directiva de la asociación subrayó que la solidaridad con el pueblo cubano debe expresarse a través de la exigencia del fin de la dictadura comunista. La conferencia se caracterizó por su alcance internacional, con traducción simultánea a varios idiomas y una sala repleta de participantes interesados en comprender la realidad cubana. «La conferencia nos recordó que el turismo en Cuba se ha convertido en algo más que un intercambio cultural; se ha convertido en una herramienta para apuntalar el régimen mientras se pisotean los derechos básicos de los cubanos», declaró Legren Vélez, presidente de la organización.
El domingo 15 de diciembre de 2024, MenschenDeCuba también organizó una manifestación en Núremberg bajo el lema «Por los derechos humanos en Cuba». El acto, que tuvo lugar en la «Calle de los Derechos Humanos», reunió a más de veinte exiliados cubanos de Alemania. Entre los participantes se encontraban familiares del preso político Andy García Lorenzo, que trajeron la buena noticia de que el activista había abandonado su huelga de hambre tras el éxito obtenido al permitir que un círculo más amplio de familiares le visitara en prisión. Durante la manifestación, los participantes hicieron hincapié en la necesidad de continuar la lucha por la libertad de Cuba, para liberarla de las garras del Partido Comunista y promover una mayor interconexión de la sociedad civil democrática en el exilio como estrategia clave para este objetivo. Movilización mundial por los derechos humanos

Movilización mundial por los derechos humanos
La campaña también incluyó otras iniciativas en ciudades como Ottawa, Berlín, Madrid, Estocolmo, Costa Rica y Barcelona. Manifestaciones, stands informativos y eventos virtuales pusieron de manifiesto las violaciones de derechos humanos en Cuba, como en el caso de Roberto Pérez Fonseca, vinculado familiarmente al exilio cubano-canadiense, así como de otros presos políticos sometidos a condiciones inhumanas en las cárceles cubanas. La jornada internacional concluyó como una expresión de solidaridad mundial y un llamamiento a mantener viva la lucha por una Cuba libre y democrática.

